Los cuerpos se estiran, despacio, y nos lleva unos minutos poner en marcha ese proceso lento y complicado llamado “despertar”.
Es el segundo día de nuestro paseo por las montañas, y el que más nos genera expectativas, ya que hoy es cuando visitaremos el Mae Taeng Elephant Park y nos divertiremos realizando un descenso en gomón por los rápidos del río. O al menos eso es lo que nos habían prometido.
Luego de poco más de una hora de caminata y de atravesar un peñón rocoso que nos permitió acceder al valle de Maetaman, nos encontramos a las puertas de éste predio privado, ubicado a orillas del río Maetaeng.