Cómodamente recostado sobre una reposera, desde la terraza
del Hostel disfruto de un maravilloso regalo: una soberbia vista panorámica del
Meherangarh Fort que, elevándose en medio del polvoriento desierto y rodeado
por sus majestuosas murallas, aún hoy en día es la razón de ser de ésta, la
segunda ciudad más grande del Rajasthan. Y haciendo honor a su nombre,
“fortaleza majestuosa”, va a ser además un oasis de perfección y
profesionalismo, a la hora de realizar una visita a su interior.