Seguimos pateando, con la armonía y la alegría que nos brinda esta libertad absoluta de vagar sin rumbo, pero también con la incertidumbre que nos genera no saber con exactitud en donde nos despertaremos al día siguiente... como comer un chocolate, como comprarse algo lindo, como compartir con la familia y los amigos un grato momento, como cualquier cosa que hagamos que nos de placer, viajar genera adrenalina, y es esta una droga que envicia el alma y la mente... Que puedo decir.... Ya soy un Adicto!!!